¿Por qué no obtienes los resultados que quieres?

¿Por qué no obtienes los resultados que quieres?


¿Por qué no obtienes los resultados que quieres? La respuesta es simple, pero dolorosa, tal vez no quieras saberla, lo mejor, si eres de las personas que quieres resultados fáciles y rápidos, es que sigas de largo.

Si has pasado a este segundo párrafo seguramente estás intrigado/a o eres muy chismoso, pero tal vez estas buscando realmente respuestas que te den luz acerca de lo que quieres conseguir.

No obtienes los resultados que quieres porque no te has convertido en la persona que necesitas ser. Vuelve a leer la frase anterior.

La conducta humana es muy compleja y por más que hemos pensado, repensado y analizado qué es lo que sucede dentro de un cerebro humano vivo (que ya se puede, es lo bueno, antes sólo especulábamos analizando cerebros muertos), las versiones se multiplican, pero hay cosas que han salido en claro y que se pueden comprobar.

Dentro de esta complejidad hay un bucle muy interesante y es el que sirve para construir tu identidad. Cuando somos pequeños nuestros padres (y los miembros de la sociedad que constituyen nuestro mundo, claro) trabajan desde fuera y desde dentro sin darse cuenta, algunos si lo hacen con intensión, pero lo mayoría no. Nos inculcan hábitos e ideas.

La idea subyace en nuestro inconsciente, se va ahí, al fondo de nuestra mente y contribuye fuertemente a nuestra identidad, pero si esa idea no recibe refuerzo del exterior, es decir, si no tiene evidencia clara del hecho, se desvanece.

¿A qué me refiero con esto? Bueno, a que esta construcción de la identidad necesita ser reforzada con evidencia. Nosotros podemos pensar (de manera consciente) que somos disciplinados, pero si esto no está reforzado por la evidencia, es decir, con hábitos que realizamos todos los días sin necesidad de ser obligados a ello o que forman parte de nuestra rutina, difícilmente nuestra mente va a asumir esa identidad.

Si somos incapaces de concluir un proyecto (leer un libro, escribir, hacer ejercicio, cocinar, etc.) nuestra propia mente nos dice “No eres disciplinado” o peor aun “Eres incapaz de ser disciplinado”; y aunque conscientemente nos repitamos que lo somos lo cierto es que, en las profundidades de nuestra mente, no nos vemos de ese modo.

Si tú no eres disciplinado eres incapaz de muchas cosas, si eres gordo/a no eres capaz de bajar de peso, si eres flojo/a no puedes llevar a cabo proyectos, en fin que siempre vas a actuar de acuerdo a lo que eres.

Entonces, regresando al punto ¿Por qué no logras tus objetivos? Porque, al contrario de como actuaron tus padres cuando eras pequeño, sólo quieres cambiar por fuera, abordando los hábitos como la única forma de lograr tus objetivos, pero muy pocas veces los abordas desde tu identidad. Tu mente trabaja sobre la congruencia, no puedes ser flojo y hacer algo todos los días con energía y entusiasmo ¿verdad? Esa sería una contradicción. Entonces si sigues asumiendo esa identidad por más que quieras cambiar tus rutinas y hábitos regresarás a la persona que eres y que piensas que siempre serás.

¿Es posible cambiar de identidad? Por supuesto, pero eso lo veremos en otro artículo, te invito a que me sigas y te suscribas al blog si quieres aprender más acerca de conducta, mente, cerebro, neurociencia y cognición.

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